Machismo y homofobia: amigos íntimos
El machismo conduce irremediablemente a la homofobia
Para esta sociedad en la que vivimos, hasta hace bien poco, sólo existían los homosexuales hombres, y la homofobia era únicamente odio a los gays. No han cambiado mucho las cosas. Es más visible la lesbiana, poco a poco, pero el verdadero odio recae en los hombres homosexuales. Porque en una sociedad machista lo peor que te puede pasar es ser gay. Porque es eso, precisamente, lo más alejado de la masculinidad que puede estar un hombre. No sólo no se aceptaba que un hombre fuera gay y, por tanto, poco masculino sino que producía odio, cuya raíz estaba en el miedo a la propia homosexualidad, lo más temido por un hombre. El miedo conduce al odio, como diría Yoda. Hemos evolucionado con el paso de los años, pero en España seguimos viviendo en un micromundo muy machista, pese a que algunos nos quieran hacer creer lo contrario. No es que yo piense que un hombre por ser homosexual es menos hombre. De hecho no es así, pero es la tendencia de pensamiento de las masas por tradición. El estereotipo de hombre gay que mucha gente que desconoce el tema tiene en sus cabezas es el de un hombre alegre, con ademanes femeninos, y con esa forma de hablar tan característica. Sin embargo, aunque no se pueden dar porcentajes, la proporción de gays muy masculinos en su aspecto, actitud y forma de hablar es elevada. Al igual por supuesto, que las lesbianas femeninas. Suelen ser menos visibles tanto ellos como ellas, porque al no parecerlo, nadie se da cuenta, y se tiende a generalizar que el estereotipo es representativo. Y si no es por el aspecto, el hecho de no mantener relaciones sexuales con una mujer no le hace menos hombre.
Pero atacar la raíz del problema es, más que enseñar a un hombre a reprimir su violencia, luchar contra el machismo, y eso no se consigue con un anuncio. Ya que es el machismo que impera en nuestra sociedad (por otra parte privilegiada según con que países nos comparemos) el verdadero culpable de la violencia de género, y de la homofobia, y ambas conllevan violencia física o verbal. En esto se basan las nuevas directrices a seguir en educación, ya desde hace años, pero que no parecen ser muy efectivas.
Si se acabara con el machismo que hay en este país, acabaríamos de un plumazo con bastantes problemas. Probablemente la causa de la anorexia o la bulimia también sea esa, ya que el origen del mensaje que se bombardea en los medios de comunicación de “mujer siempre sexy y delgada” es precisamente ese, el machismo. Y no hay que olvidar que mujeres machistas hay muchas, y no me refiero a aquellas que se quedan en su casa cuidando a sus hijos y preparando la comidita al marido para cuando llegue de trabajar mientras le plancha las camisas. Más bien me refiero a las que ocupan puestos de responsabilidad, a las directoras de revistas, a las directoras de departamentos, encargadas de los medios de comunicación o de otras empresas. Sólo si en su cerebro se ha colado algo de machismo se explica la dirección que toman las revistas femeninas. Esto genera un doble problema ya que son consideradas el paradigma de la modernidad, del neofeminismo que no es otra cosa que un pseudofeminismo de pacotilla que es casi peor que el machismo más recalcitrante ya que, si antes las mujeres tenían que asumir el papel de madres y buenas esposas, en estos medios se nos vende una moto bien distinta pero mucho más incómoda y encorsetada (a nivel psicológico) para nosotras: la mujer actual debe estar siempre perfecta, siempre amable, está liberada sexualmente y trabaja fuera de casa, si, puede estar sola pero no, mucho mejor que tenga novio, y para él hay que estar perfectísima de la muerte, y en el trabajo también, hay que dar buena imagen, ni un solo pelo fuera de su sitio, ni un kilo de más (entendiéndose kilo de más a partir de los 45 kilos)…
Y muchos dirán: pues qué tontería. Y sería una tontería, pero es una gota más. Hay muchas gotitas de machismo en esta sociedad, y todas juntas hacen un océano en el que nos ahogamos todos. Y esto no tendrá tanta importancia como la violencia machista, pero todo va unido, todo tiene la misma raíz. La publicidad es un espejo de la sociedad en que vivimos, y sigue siendo publicidad machista. Cada año deben retirarse cantidad de spots por esta causa. Y suma y sigue. Revistas femeninas. Comentarios soeces que debe oír una mujer cuando pone el pie en la calle. Trato distinto por ser mujer. Exigencias distintas por ser mujer. Hombres y mujeres no somos iguales, eso está claro. Pero no por ello hay que exigirles distintas cosas. Me pone enferma el nuevo feminismo de “pues si hasta ahora a las mujeres nos han explotado el físico, siendo objetos de deseo, que lo sean ahora ellos”. Por una parte me parece bien ver un azafato enseñando carne en la tele, que es algo que las mujeres llevan haciendo años, pero por otra parte preferiría que la igualdad consistiera, más que en “también humillar” al hombre, en dignificar a la mujer. Se va consiguiendo pero no nos confundamos: el machismo está ahí y está generando muchos problemas.
En fin que hoy no estoy de humor. Se nota, ¿no?
