Friday, November 24, 2006

Machismo y homofobia: amigos íntimos

El machismo conduce irremediablemente a la homofobia


Para esta sociedad en la que vivimos, hasta hace bien poco, sólo existían los homosexuales hombres, y la homofobia era únicamente odio a los gays. No han cambiado mucho las cosas. Es más visible la lesbiana, poco a poco, pero el verdadero odio recae en los hombres homosexuales. Porque en una sociedad machista lo peor que te puede pasar es ser gay. Porque es eso, precisamente, lo más alejado de la masculinidad que puede estar un hombre. No sólo no se aceptaba que un hombre fuera gay y, por tanto, poco masculino sino que producía odio, cuya raíz estaba en el miedo a la propia homosexualidad, lo más temido por un hombre. El miedo conduce al odio, como diría Yoda. Hemos evolucionado con el paso de los años, pero en España seguimos viviendo en un micromundo muy machista, pese a que algunos nos quieran hacer creer lo contrario. No es que yo piense que un hombre por ser homosexual es menos hombre. De hecho no es así, pero es la tendencia de pensamiento de las masas por tradición. El estereotipo de hombre gay que mucha gente que desconoce el tema tiene en sus cabezas es el de un hombre alegre, con ademanes femeninos, y con esa forma de hablar tan característica. Sin embargo, aunque no se pueden dar porcentajes, la proporción de gays muy masculinos en su aspecto, actitud y forma de hablar es elevada. Al igual por supuesto, que las lesbianas femeninas. Suelen ser menos visibles tanto ellos como ellas, porque al no parecerlo, nadie se da cuenta, y se tiende a generalizar que el estereotipo es representativo. Y si no es por el aspecto, el hecho de no mantener relaciones sexuales con una mujer no le hace menos hombre.


Mañana se celebra el día contra la violencia machista. Numerosas campañas se están llevando a cabo para acabar con esta lacra. Se incita a la mujer, en algunos anuncios, a denunciar; otros van dirigidos directamente al agresor; se promueven campañas educativas para impartir en los centros a los adolescentes.

Pero atacar la raíz del problema es, más que enseñar a un hombre a reprimir su violencia, luchar contra el machismo, y eso no se consigue con un anuncio. Ya que es el machismo que impera en nuestra sociedad (por otra parte privilegiada según con que países nos comparemos) el verdadero culpable de la violencia de género, y de la homofobia, y ambas conllevan violencia física o verbal. En esto se basan las nuevas directrices a seguir en educación, ya desde hace años, pero que no parecen ser muy efectivas.

Si se acabara con el machismo que hay en este país, acabaríamos de un plumazo con bastantes problemas. Probablemente la causa de la anorexia o la bulimia también sea esa, ya que el origen del mensaje que se bombardea en los medios de comunicación de “mujer siempre sexy y delgada” es precisamente ese, el machismo. Y no hay que olvidar que mujeres machistas hay muchas, y no me refiero a aquellas que se quedan en su casa cuidando a sus hijos y preparando la comidita al marido para cuando llegue de trabajar mientras le plancha las camisas. Más bien me refiero a las que ocupan puestos de responsabilidad, a las directoras de revistas, a las directoras de departamentos, encargadas de los medios de comunicación o de otras empresas. Sólo si en su cerebro se ha colado algo de machismo se explica la dirección que toman las revistas femeninas. Esto genera un doble problema ya que son consideradas el paradigma de la modernidad, del neofeminismo que no es otra cosa que un pseudofeminismo de pacotilla que es casi peor que el machismo más recalcitrante ya que, si antes las mujeres tenían que asumir el papel de madres y buenas esposas, en estos medios se nos vende una moto bien distinta pero mucho más incómoda y encorsetada (a nivel psicológico) para nosotras: la mujer actual debe estar siempre perfecta, siempre amable, está liberada sexualmente y trabaja fuera de casa, si, puede estar sola pero no, mucho mejor que tenga novio, y para él hay que estar perfectísima de la muerte, y en el trabajo también, hay que dar buena imagen, ni un solo pelo fuera de su sitio, ni un kilo de más (entendiéndose kilo de más a partir de los 45 kilos)…

Y muchos dirán: pues qué tontería. Y sería una tontería, pero es una gota más. Hay muchas gotitas de machismo en esta sociedad, y todas juntas hacen un océano en el que nos ahogamos todos. Y esto no tendrá tanta importancia como la violencia machista, pero todo va unido, todo tiene la misma raíz. La publicidad es un espejo de la sociedad en que vivimos, y sigue siendo publicidad machista. Cada año deben retirarse cantidad de spots por esta causa. Y suma y sigue. Revistas femeninas. Comentarios soeces que debe oír una mujer cuando pone el pie en la calle. Trato distinto por ser mujer. Exigencias distintas por ser mujer. Hombres y mujeres no somos iguales, eso está claro. Pero no por ello hay que exigirles distintas cosas. Me pone enferma el nuevo feminismo de “pues si hasta ahora a las mujeres nos han explotado el físico, siendo objetos de deseo, que lo sean ahora ellos”. Por una parte me parece bien ver un azafato enseñando carne en la tele, que es algo que las mujeres llevan haciendo años, pero por otra parte preferiría que la igualdad consistiera, más que en “también humillar” al hombre, en dignificar a la mujer. Se va consiguiendo pero no nos confundamos: el machismo está ahí y está generando muchos problemas.

En fin que hoy no estoy de humor. Se nota, ¿no?

Matrimonio homosexual: Gustavo Bueno y Álvaro Pombo

No, no se han casado.
Es que aún, a estas alturas de la película, hay gente que discute la legalidad, la moralidad, la normalidad de la conveniencia de llamarle matrimonio a la unión entre homosexuales, por eso, sólo por eso, hay que hablar de ello.
Porque un prestigioso filósofo español, Gustavo Bueno, lo ha discutido recientemente, como también lo hizo el simpático escritor reciente premio planeta Álvaro Pombo (homosexual, para más inri).
Declaraciones de ambos:
Gustavo Bueno dice no estar en contra del reconocimiento de derechos y de que se legalicen las uniones de homosexuales, pero también añade que "no hay antecedentes en ninguna sociedad de semejante SALVAJADA. Rechazo que eso se llame matrimonio. Y no es cuestión de palabras, sino de conceptos. No hay experiencia en la antropología de una sociedad en la que exista un matrimonio de estas características".
Lo de Álvaro Pombo quizás sea distinto, quizás no: "Se lo dije claro a mis compañeros gays, y yo lo soy también: me opongo a la palabra, pero no es oponerme a que las parejas del mismo sexo estén legitimadas y tengan todos los derechos que les correspondan". Considera "un poco chusco utilizar matrimonio, ya que tiene que ver con madre y matriz".


Ahá. Álvaro lo ve mal por los orígenes de la palabra matrimonio, a lo que yo siempre contesto lo mismo. Si el origen de esa palabra tiene que ver con la mujer en su condición de madre que "pare hijos" , también está mal utilizada en los matrimonios heterosexuales en los que algún miembro de la pareja es estéril o bien simplemente no quieren tener hijos.
En cuanto a Gustavo, empezar una reflexión sobre este tema utilizando el término salvajada, merece ya poca atención...
Bien es verdad que ambos son personas mayores a las que, si bien se merecen un respeto por ello, por la experiencia vivida y mayor sabiduría, también es sabido que la sociedad está cambiando mucho y no es fácil para una persona de su edad comprender los cambios.
Pero el uso del lenguaje, que es una construcción social al igual que la palabra y el estado civil de matrimonio, evoluciona con el tiempo, pasando las palabras a cobrar nuevos significados. Y eso no es tan raro. El lenguaje no es algo tan estricto, va evolucionando con el tiempo. El término hat-trick, por poner un ejemplo tonto, se aplica en nuestro país a la "hazaña" de meter tres goles en un partido de fútbol, generalmente, cuando su sentido original era, en el criquet, el premio (un sombrero=hat) que se otorgaba al jugador que lograba tres lanzamientos de noséqué. Es decir, el lenguaje no es algo cerrado o estricto, es algo que evoluciona. Que no me vengan con más memeces de esas, porque no tiene sentido. Que lleve utilizándose este término tanto tiempo para designar la unión entre un hombre y una mujer no implica nada excepto que lleva utilizándose mucho tiempo este término para designar la unión entre un hombre y una mujer. Nada más.

Blanca Castilla de Cortázar: declaraciones homófobas e insultantes

http://actualidad.terra.es/provincias/madrid/articulo/federacion_gays_real_academia_doctores_1218827.htm

Blanca Castilla de Cortázar, secretaria general de la Real Academia de Doctores, antropóloga y doctora en Filosofía y Teología ha dicho que los homosexuales varones “utilizan a los niños para abusar de ellos".
Dice que las lesbianas le preocupan menos, "porque el amor entre dos mujeres es más psicológico, de compañía y de amistad; viven la afectividad de un modo más espiritual“.
"Me parece que los homosexuales utilizan a los niños para abusar de ellos"
El problema gordo es que haya niños que vivan con parejas homosexuales, no tanto de lesbianas"

Asegura que la homosexualidad tiene “dos problemas: no hay complementariedad y, por lo tanto, no hay satisfacción antropológica, y no hay fidelidad".

Lo que me preocupa es la parte de cómo viven la sexualidad los hombres carnalmente uno hace de mujer y otro de hombre, uno de débil y otro de fuerte. Todo eso es una barbaridad antropológica y los niños ahí corren grave riesgo, no por la parte débil del hombre que hace de mujer entre comillas, pero sí del que hace de fuerte, que puede coger al niño como el débil y abusar de él“.

Pedro Zerolo ha pedido su cese por incitar a la homofobia, y por calumnias.

Bien.

Bueno, bien no. Mal.

Dos cositas:

Una: Si a esta "buena mujer" le suponemos un pensamiento lógico y racional (lo cual es mucho suponer), cabría extrapolar de sus reflexiones que los hombres heterosexuales también abusarán de sus hijas, ya que argumenta que el motivo de abuso es ser dominante. Siendo para ella dominante lo siguiente: penetrar en el acto sexual. Ehmm.. Bueno no digo más. Pa qué.

Dos: Esta "buena mujer", doctorada ella, culta, una mujer de bien, asegura que las lesbianas mantenemos una relación de amistad, espiritual, dice. Uhm a ver. Esto, por la parte que me toca, casi es lo que más me ofende. Espiritual. Amistad. Osea que según ella las lesbianas nos pasamos la noche rezando y haciendo punto de cruz, y hablando de cosas de chicas. Puede que haya alguna pareja de lesbianas que haga eso, debe ser divertido, pero me parece a mi que por lo general las lesbianas nos dedicamos también a otro tipo de cosas...

Y así de paso, porque viene a cuento pero sobre todo, SOBRE TODO, porque llevo tiempo queriendo desahogarme en este sentido, rompo con una leyenda urbana, un mito, una creencia muy extendida que circula por ahí, que dice que las lesbianas en la cama nos dedicamos a darnos muchos besos y muchas caricias, que es todo ahí como muy sensual, como ñoño añado yo. Para la mayoría de la gente, lo he comprobado, el sexo entre lesbianas es una de estas opciones:
1. Dos chicas "consolándose" (¿hay alguna palabra más odiosa?) ante la ausencia del pene. Creencia muy extendida entre los hombres machistas heteros, que suelen decirte sin ninguna vergüenza: "Eso es que aún no has conocido un buen pene", o algo que no les haga parecer tan gilipollas pero que viene a ser lo mismo.
2. Dos chicas, dos amigas, que confunden la amistad con el amor y se dan besitos y caricias, pero nada más.
3. Dos chicas que se pasan dos horas acariciándose y besándose, ahí como todo muy sensual y muy erótico, como muy despacito todo, pero que eso no es follar de verdad, eso no es sexo, eso es otra cosa.

Y tan ancha que me he quedado.
Me he cansado del otro blog. Llevo días sin entrar aquí por fallos tesnicos de mi pc, así que vida nueva, blog nuevo. O sea, ordenador reparado, blog nuevo, que el diario de una petarda sea para petardear y este para otra cosa baterflai
probando probando 1 2 3 si si no no
siempre habia querido decir esto, aunque no me lo imaginaba asi sino en un estadio lleno de gente, delirios de grandeza que tiene una
Como dicen en la frikipedia, lo que realmente queremos las lesbianas es dominar el mundo